La Red surge como una organización al calor de los hechos históricos de este proceso revolucionario que trasciende en su momento más determinante como fue el referendo revocatorio del 15 de agosto donde el presidente salió victorioso. A partir de allí el trabajo comunitario da un salto para Consolidar las estructuras organizativas del Poder Popular.
jueves, 2 de septiembre de 2010
CULTURA: ASUNTO DE PALABRAS.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
COMUNIDADES DE LA CANDELARIA. CARACAS
UN COLOSO DEL CAPITALISMO SALVAJE TIENE EN JAQUE AL CENTRO CARAQUEÑO
Las parroquias La Candelaria y San Bernardino se han caracterizado por ser unos espacios caotizados por el enorme volumen de vehículos que por ellas transitan debido fundamentalmente al número de comercios que existen en sus estrechas calles y al volumen de empleados públicos que laboran en edificaciones del estado que funcionan en los predios parroquiales como el Ministerio del Poder Popular de Interior y Justicia, La Electricidad de Caracas y todas las clínicas que conforman los servicios privados de salud, además, de servir de arteria de tránsito hacia el centro de la ciudad por las avenidas Urdaneta y Universidad.
La suspicacia popular no entiende aún qué razones tuvieron las autoridades municipales para permitir la construcción de un coloso de esas dimensiones que solo presumimos va a empeorar la ya gravísima situación del tránsito automotor en las cuadras comprendidas entre la avenida México subiendo por el banco Provincial y el elevado de la avenida Urdaneta. Por el otro lado el corredor que pasa por la Cruz Roja en dirección hacia la plaza Candelaria, lugar este de confluencia de todos los vehículos que se dirigen hacia el Hospital de Clínica Caracas y El Centro Médico.
La temeraria construcción será la sede de un nuevo centro Sambil, lugar que servirá de vitrina para los consumistas empedernidos en detrimento de los pequeños comerciantes del tradicional comercio de la candelaria y gran parte del centro de la ciudad.
Ahora el Presidente Chávez el pasado Domingo 21 de Diciembre ordenó al alcalde de Caracas Jorge Rodríguez detener esta construcción y proceder a expropiar la edificación a fin de que previa consulta con las comunidades se le de otro uso. El debate se abre en la Comunidad que esta vez debe estar atenta para que el futuro de este espacio sea producto de la aplicación del articulo 62 de nuestra constitución.
sábado, 27 de septiembre de 2008
ANALISIS
Las parroquias La Candelaria y San Bernardino se han caracterizado por ser unos espacios caotizados por el enorme volumen de vehículos que por ellas transitan debido fundamentalmente al número de comercios que existen en sus estrechas calles y al volumen de empleados públicos que laboran en edificaciones del estado que funcionan en los predios parroquiales como el Ministerio del Poder Popular de Interior y Justicia, La Electricidad de Caracas y todas las clínicas que conforman los servicios privados de salud, además, de servir de arteria de tránsito hacia el centro de la ciudad por las avenidas Urdaneta y Universidad.

No conforme con eso, esas dos parroquias sufren las envestidas de todos los males que se generan desde el caos urbano y sus secuelas como la delincuencia en todas sus formas.

La suspicacia popular no entiende aún qué razones tuvieron las autoridades municipales para permitir la construcción de un coloso de esas dimensiones que solo presumimos va a empeorar la ya gravísima situación del tránsito automotor en las cuadras comprendidas entre la avenida México subiendo por el banco Provincial y el elevado de la avenida Urdaneta. Por el otro lado el corredor que pasa por la Cruz Roja en dirección hacia la plaza Candelaria, lugar este de confluencia de todos los vehículos que se dirigen hacia el Hospital de Clínica Caracas y El Centro Médico.


La temeraria construcción será la sede de un nuevo centro Sambil, lugar que servirá de vitrina para los consumistas empedernidos en detrimento de los pequeños comerciantes del tradicional comercio de la candelaria y gran parte del centro de la ciudad.

No entendemos cómo en un proceso revolucionario que nos conduce hacia el socialismo se le permita al odioso capitalismo salvaje crecer con la autorización de un gobierno bolivariano, que si bien es cierto convive con este fenómeno social, no tiene excusa para permitir este atentado contra la tranquilidad del caraqueño de todos los días.




